El sistema de escape se compone de:
Sonda lambda. En los vehículos de gasolina, analiza el contenido de oxígeno de los gases de escape e informa al ordenador electrónico que gestiona el motor sobre la calidad de la combustión (mezcla rica o pobre). Permite una mezcla óptima de aire / carburante.
Catalizador. Es obligatorio en vehículos gasolina posteriores a 1993 y en vehículos diesel posteriores al 2000. Está compuesto de materiales preciosos como el platino, que al entrar en contacto con los gases de escape nocivos provocan una reacción química que transforma dichos gases en no contaminantes.
Filtro anti-partículas. Representa el último avance en tecnologías anti-contaminación para los motores diesel de nueva generación. Este filtro se encuentra de momento en pocos vehículos. Está compuesto de una materia porosa de carburo de sicilio, que filtra hasta un 95% las partículas contaminantes que emiten los gases de escape.
Tubo de escape. Delantero o intermedio, su función es la evacuación de los gases de escape hacia la parte trasera de vehículo.
Silenciador trasero. Su objetivo es el de disminuir los efectos sonoros producidos por la salida de los gases.